BoostChinese Classroom: lleva la app a tu centro educativo
Classroom permite a los profesores crear una clase, asignar mazos y seguir el progreso real de cada alumno. Te contamos cómo funciona y cómo probarlo con tus alumnos.

Durante cosa de un año, el mismo correo aterrizaba en nuestra bandeja de entrada con pequeñas variaciones. Un profesor de chino escribía: mis alumnos ya usan BoostChinese por su cuenta, ¿puedo ver cómo van? ¿Puedo elegir qué estudian? En algún momento, la única respuesta razonable fue construirlo. Eso es Classroom (Aula).
Qué es, en concreto
Classroom añade una capa de grupo sobre la app de siempre. Como profesor creas una clase y la app genera un código de invitación. Los alumnos introducen el código (o tocan el enlace) y ya están dentro: sin formularios, sin cuentas de alumno que dar de alta, y funciona con la versión gratuita de la app.
A partir de ahí tienes dos poderes que antes no tenías: decides qué estudia la clase y ves cómo va. Los alumnos siguen usando exactamente la misma app que ya conocen.
Asignar trabajo
Desde el panel de tu clase puedes asignar cualquier mazo de nuestro catálogo — HSK 1 a 9, comida, viajes, negocios, argot y unos cuantos cientos más — y aparecerá en la app de cada alumno como tarea.
La parte que los profesores acaban usando más, eso sí, son los mazos personalizados. Si la semana 12 de tu programación cubre direcciones y transporte, montas un mazo con exactamente esas palabras y lo asignas. Los deberes del martes de tus alumnos pasan a ser, literalmente, el vocabulario que necesitarán en la clase del jueves, y no lo que una app genérica haya decidido servirles. Montar un mazo lleva unos minutos; puedes copiar uno de un curso anterior y editarlo.
Cómo leer el panel de progreso
La fila de cada alumno muestra sus repasos, su precisión y su racha; cada mazo asignado muestra qué parte de la clase lo tiene dominado. Es la diferencia entre preguntar "¿habéis estudiado todos?" a un aula en silencio y, simplemente, saberlo.
Hay dos patrones que asoman enseguida. Está el alumno callado que navega al 95% de precisión y nunca levanta la mano: merece que le subas el listón. Y está el alumno cuya precisión lleva dos semanas cayendo y que iba a convertirse en una mala sorpresa de examen dentro de un mes: merece cinco minutos después de clase ahora. Ese segundo caso es, sinceramente, la razón de que exista el panel: la app detecta la caída cuando todavía hay tiempo de arreglarla.
Lo que la app te quita de encima
Nuestra postura sobre el reparto del trabajo es sencilla. Machacar vocabulario hasta memorizarlo — programar repasos, repetir audios, comprobar el orden de los trazos — es un trabajo repetitivo que un algoritmo hace bien y con paciencia. Así que deja que la app se encargue de esa parte en casa, con la misma repetición espaciada, los mismos vídeos y los mismos juegos que tiene cualquier usuario de BoostChinese.
Lo que la app no puede hacer es mantener una conversación, explicar la cultura o notar que un tono está casi bien y acompañarlo hasta que lo esté. Esa es la parte que te necesita a ti, y la parte para la que por fin queda libre el tiempo de clase cuando nadie tiene que gastarlo machacando listas de palabras.
Cómo probarlo
Classroom existe porque los profesores lo pidieron, y crece de la misma manera: la programación de tareas y los informes de clase imprimibles ya están en camino porque profesores concretos nos describieron exactamente cómo los usarían.
Si enseñas chino — en un colegio, una academia o con clases particulares — escríbenos a través de la página de contacto y montamos tu primera clase contigo. Suele llevar unos diez minutos, y nos encantaría saber qué es lo próximo que necesita tu aula. 🏫
